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Especiales Emprendedores argentinos

De la primaria al éxito: facturan millones por mes vendiendo hielo premium

Hernán Biglia y Máximo Fioravanti transformaron una amistad de toda la vida en un negocio innovador. Crearon la primera fábrica de hielo transparente del país y revolucionaron bares, restaurantes y el consumo hogareño.

Una amistad que comenzó en la escuela primaria terminó convirtiéndose en uno de los emprendimientos gastronómicos más originales del país. Hernán Biglia y Máximo Fioravanti son los creadores de Hielo Prisma, la primera fábrica de hielo transparente de la Argentina, un producto que hoy es furor en bares porteños y que les permite facturar alrededor de 50 millones de pesos por mes.

La idea nació lejos de un plan de negocios tradicional. Fioravanti, ingeniero y anfitrión frecuente de reuniones en su casa, detectó una diferencia clave entre el hielo que se usa en otros países y el que se comercializa localmente. En el exterior, el hielo premium enfría sin diluir las bebidas, algo inexistente en el mercado argentino. El primer experimento fue completamente artesanal: una pieza de hielo cortada con una sierra en un freezer doméstico.

El salto al negocio se dio con una prueba audaz. Con apenas seis cubos, una conservadora de telgopor, un vaso y una botella de whisky, recorrieron unos 20 bares porteños para mostrar el resultado. La reacción fue inmediata: los bartenders entendieron que no se trataba solo de hielo, sino de una mejora directa en la experiencia del trago.

De ese prototipo casero pasaron a una producción industrial que hoy alcanza los 10.000 kilos mensuales. Hielo Prisma abastece a restaurantes, barras especializadas y desde hace algunos meses también llegó al público general como un producto diferencial. El crecimiento obligó a ambos socios a dedicarse de lleno al proyecto entre 2021 y 2022, cuando la demanda superó ampliamente su capacidad inicial.

Ante la falta de maquinaria específica en el mercado, los emprendedores tomaron una decisión clave: diseñar y fabricar sus propias máquinas. Actualmente cuentan con seis equipos en funcionamiento y una séptima en desarrollo, todos creados a partir de planos propios.

La sociedad se apoya en roles bien definidos. Fioravanti lidera el desarrollo técnico y productivo, mientras que Biglia se encarga del área comercial. El nombre del emprendimiento no es casual: “Prisma” remite a la transparencia y pureza del producto, que se presenta en piezas grandes, geométricas y completamente claras.

El diferencial frente al hielo tradicional es funcional y estético. Al tratarse de bloques de mayor tamaño, la bebida se enfría sin aguarse rápidamente, algo clave para tragos como el Negroni o el whisky. Así, un insumo cotidiano se convirtió en una marca con identidad propia y en un negocio que no deja de crecer.

Fuente: https://tn.com.ar/economia/2026/02/08/empezaron-con-un-freezer-en-un-garage-y-se-convirtieron-en-la-primera-empresa-de-hielo-premium-de-la-argentina/
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