Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Especiales

Cómo es que Panini enamoró al mundo con las figuritas del Mundial y por qué su imperio desaparecerá luego de 2030

Durante más de cinco décadas, los álbumes de figuritas se transformaron en un símbolo inseparable de cada Copa del Mundo. Sin embargo, una disputa histórica por los derechos comerciales amenaza con poner fin al dominio de la empresa.

Hablar de un Mundial de fútbol es hablar también de figuritas, álbumes incompletos, intercambios en plazas y kioscos repletos de sobres. Y detrás de toda esa cultura popular hay un nombre que logró convertirse en una tradición global: Panini.

La empresa italiana construyó uno de los negocios más exitosos y reconocidos del deporte mundial. Desde México 1970 hasta la actualidad, millones de personas crecieron coleccionando sus álbumes oficiales de la Copa del Mundo, convirtiendo a las figuritas en mucho más que un simple producto: un fenómeno cultural.

 

El origen de un fenómeno mundial

Panini nació en 1961 en la ciudad italiana de Módena, fundada por los hermanos Giuseppe, Benito, Franco y Umberto Panini. Lo que comenzó como un pequeño emprendimiento de cromos deportivos terminó transformándose en un imperio editorial con presencia en más de 150 países.

El gran salto llegó cuando la compañía obtuvo los derechos oficiales para producir el álbum del Mundial de 1970. Desde entonces, cada edición se convirtió en un ritual previo a la Copa: abrir sobres, pegar jugadores y salir a cambiar repetidas.

La fórmula fue simple pero efectiva. Panini entendió antes que nadie que las figuritas no solo apelaban al fanatismo deportivo, sino también a la emoción, la nostalgia y el sentido de pertenencia.

Con el paso de las décadas, la empresa expandió su negocio hacia ligas europeas, cómics, mangas y colecciones de entretenimiento, aunque el Mundial siempre fue su producto estrella.

Ver también | Mató a su primo de un ladrillazo tras discutir por un vaso de vino

 

El negocio millonario detrás de las figuritas

Cada Copa del Mundo representa para Panini un movimiento económico gigantesco. Solo durante Qatar 2022 se imprimieron miles de millones de figuritas en distintos idiomas y formatos.

En países como Argentina, Brasil, México o Italia, la colección del álbum se convirtió en una costumbre transmitida de generación en generación.

El éxito también se apoyó en estrategias comerciales inteligentes: ediciones limitadas, figuritas difíciles de conseguir y acuerdos exclusivos con la FIFA.

 

Por qué el imperio podría terminar después de 2030

Sin embargo, el dominio histórico de Panini enfrenta hoy uno de sus mayores desafíos. La empresa mantiene un acuerdo con FIFA para explotar los derechos oficiales de los álbumes mundialistas, pero distintas versiones indican que el vínculo podría no renovarse después de 2030.

En los últimos años aparecieron tensiones comerciales relacionadas con licencias, distribución y competencia en el mercado global de coleccionables.

Además, gigantes internacionales como Topps —propiedad de Fanatics— comenzaron a disputar espacios que históricamente pertenecían a Panini. De hecho, Topps ya logró acuerdos con importantes torneos y clubes europeos.

La irrupción de nuevas tecnologías, colecciones digitales y plataformas NFT también modificó el negocio tradicional de las figuritas físicas, obligando a las compañías a reinventarse para mantener el interés de las nuevas generaciones.

Aunque Panini continúa siendo sinónimo de Mundial para millones de fanáticos, el escenario hacia 2030 podría marcar el cierre de una era histórica en el universo del coleccionismo deportivo.

Te puede interesar | El Multimedio Play

Seguí a Nuevo Diario Web en google news
Comentarios

Te puede interesar

Teclas de acceso