Debbi Wood, conocida a nivel internacional como “la mujer más celosa del mundo”, volvió a generar impacto por las extremas medidas que adopta dentro de su relación de pareja. Según se conoció, obliga a su esposo a someterse a un detector de mentiras cada vez que regresa a su hogar, con el objetivo de comprobar que no le fue infiel.
La mujer fue diagnosticada con síndrome de Otelo, una condición que provoca celos intensos y pensamientos delirantes relacionados con la infidelidad. Este cuadro la llevó a establecer estrictos controles sobre la vida de su pareja, incluyendo restricciones sobre lo que puede ver en televisión o incluso mirar en la vía pública.
El caso generó repercusión en distintos países y abrió el debate sobre los límites en las relaciones, así como la importancia de abordar los problemas de salud mental con tratamiento profesional.
A pesar de las polémicas y la atención mediática, la pareja continuó junta y contrajo matrimonio en 2014, en una historia que sigue generando asombro y discusión.