Lo que prometía ser una jornada de alegría y festejo terminó envuelto en una fuerte polémica durante una boda realizada el pasado fin de semana, luego de que los asistentes descubrieran que tanto la comida como los tragos no estaban incluidos y debían abonarse aparte.
Según relataron varios presentes, en el salón se colocaron listas con precios de cervezas, bebidas alcohólicas y opciones gastronómicas, similares a las de un bar. Al principio, algunos creyeron que se trataba de una broma, pero al momento de hacer un pedido confirmaron que debían pagar para consumir durante la recepción.
La situación provocó incomodidad entre familiares y amigos, quienes esperaban compartir el banquete sin costos adicionales. Mientras algunos optaron por abonar para no generar conflictos y continuar con la fiesta, otros decidieron retirarse antes de que finalizara el evento.
El episodio no tardó en viralizarse y generó opiniones encontradas en redes sociales. Hubo quienes defendieron la postura de la pareja, argumentando que cada celebración se organiza según las posibilidades económicas, mientras que otros cuestionaron duramente la decisión y la consideraron una falta de consideración hacia los invitados.