Lo que comenzó como una idea para juntar dinero terminó convirtiéndose en un emprendimiento que le cambió la vida. Joaquín Borrego, un joven de 19 años, aprendió a cortar el pelo de manera autodidacta mirando videos en YouTube y, gracias al crecimiento de su trabajo, logró cumplir el sueño de viajar a Estados Unidos para seguir a la Selección argentina en el Mundial 2026.
El joven, oriundo del barrio porteño de Villa Pueyrredón, tomó la decisión en 2023, poco después de la consagración de la Argentina en Qatar. Convencido de que quería estar presente en la próxima Copa del Mundo, buscó la forma de generar ingresos y encontró en la peluquería una oportunidad.
Sin conocimientos previos, comenzó a capacitarse con tutoriales en Internet y realizó sus primeros cortes a compañeros de la escuela secundaria. El boca a boca hizo el resto: rápidamente ganó clientes gracias a su trabajo y a los precios accesibles que ofrecía.
Al principio atendía en su propia habitación, aunque el crecimiento de la demanda lo llevó a acondicionar un ambiente de la casa familiar para convertirlo en una pequeña peluquería. Con constancia y muchas horas de trabajo, fue ahorrando el dinero necesario para concretar el viaje.
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Con las tijeras, peines y máquinas de cortar el pelo en la valija, Joaquín aterrizó en Estados Unidos dispuesto no solo a alentar a la Selección, sino también a seguir trabajando durante el torneo.
En los alrededores del hotel donde se hospedaba el plantel argentino, comenzó a ofrecer sus servicios y consiguió clientes inesperados. Entre ellos atendió a reconocidos periodistas deportivos y también al hermano de Emiliano "Dibu" Martínez.
El joven, conocido entre los hinchas como "El Abanderado" por llevar siempre una banda con los colores argentinos, decidió continuar el recorrido mundialista con la ilusión de seguir sumando experiencias.
El próximo sueño
Más allá de haber cumplido el objetivo de estar presente en el Mundial, Joaquín asegura que todavía tiene nuevas metas por alcanzar.
Su gran anhelo es poder cortarle el pelo a algún integrante de la Asociación del Fútbol Argentino. No necesariamente a un futbolista: asegura que le alcanzaría con atender a cualquier persona que forme parte del día a día de la Selección.
Con esfuerzo, perseverancia y un oficio aprendido de forma autodidacta, el joven convirtió una idea nacida frente a una pantalla en la herramienta que le abrió las puertas de una experiencia inolvidable junto al equipo campeón del mundo.