El 13 de marzo de 2013, el humo blanco en la Capilla Sixtina anunció la elección de Jorge Mario Bergoglio como Papa Francisco, el primer pontífice argentino y primer latinoamericano en la historia de la Iglesia Católica. Este año se conmemora el primer aniversario sin su presencia, tras su fallecimiento el 21 de abril de 2025.
Un día histórico: “Habemus Papam”
A las 19:06 hora local (16:06 en Argentina), miles de personas reunidas en la Plaza de San Pedro aguardaban el anuncio del nuevo papa. El cardenal protodiácono Jean-Louis Tauran pronunció la histórica fórmula: “Habemus Papam... Georgium Marium Bergoglio”. Bergoglio, entonces arzobispo de Buenos Aires y cardenal desde 2001, se convirtió en el primer papa jesuita y no europeo en más de 1.200 años.
Su primer saludo desde el balcón de la Basílica de San Pedro fue breve pero simbólico: “Recen por mí”. Desde ese momento, su pontificado se caracterizó por un enfoque hacia los pobres, la justicia social y la ecología integral, dejando una huella profunda en la Iglesia y en el mundo.
Un papado de reformas y gestos históricos
Durante sus 13 años de pontificado, Francisco promovió reformas en la Curia Romana y emitió documentos clave como las encíclicas Laudato si’ y Fratelli tutti, que marcaron su agenda internacional. En Argentina, fortaleció la presencia de la Iglesia en Santa Fe y, especialmente, en Santiago del Estero, declarada Sede Primada de la Argentina bajo su pontificado, reconociendo la importancia histórica de la provincia en la evangelización del país. Además, impulsó la canonización de María Antonia de Paz y Figueroa, conocida como Mama Antula, y nombró cardenal al arzobispo Vicente Bokalic.
Su vínculo con Santiago del Estero también incluyó gestos personales y cercanía con el clero local, reforzando la presencia pastoral y espiritual de la Iglesia en la provincia.
Un legado que trasciende su tiempo
El fallecimiento de Francisco en 2025, a los 88 años, marcó el fin de una era, pero su mensaje sigue vigente. Su llamado a cuidar la “casa común” y su énfasis en atender a las periferias permanecen como guía para futuras generaciones. Hoy, a 13 años de aquel histórico “Habemus Papam”, la Argentina y el mundo recuerdan a Jorge Bergoglio no solo como Papa, sino como un hombre que acercó la sencillez del Evangelio a millones de personas, dejando un legado imborrable también en Santiago del Estero.