Con la llegada de las bajas temperaturas, miles de personas recuperan un hábito que divide opiniones: acostarse con medias. Mientras algunos aseguran que les resulta indispensable para entrar en calor, otros creen que puede ser perjudicial para la circulación o afectar el descanso.
Pero ¿qué dice realmente la ciencia?
La respuesta sorprende: para la mayoría de las personas sanas, dormir con medias no solo no es malo, sino que incluso puede favorecer un sueño más rápido y reparador.
¿Por qué usar medias puede ayudar a dormir?
Aunque parezca contradictorio, mantener los pies calientes ayuda al organismo a reducir la temperatura interna del cuerpo, un proceso natural que ocurre antes de conciliar el sueño.
Al calentarse los pies, los vasos sanguíneos de esa zona se dilatan y facilitan la liberación de calor corporal. Esa señal le indica al cerebro que es momento de descansar.
Diversos estudios sobre el sueño observaron que quienes mantienen los pies abrigados suelen tardar menos tiempo en dormirse y presentan menos despertares durante la noche.
¿Hay personas que deberían evitar esta costumbre?
En términos generales, dormir con medias es seguro.
Sin embargo, los especialistas recomiendan evitar prendas demasiado ajustadas, ya que pueden resultar incómodas o dificultar la circulación en personas con determinados problemas vasculares.
También es importante utilizar medias limpias, secas y confeccionadas con materiales que permitan la transpiración de la piel, como el algodón o tejidos específicos para uso deportivo.
¿Puede perjudicar la circulación?
Se trata de uno de los mitos más extendidos.
Las medias comunes no afectan la circulación si tienen el talle adecuado y no ejercen una presión excesiva sobre el tobillo o la pantorrilla.
El problema aparece únicamente cuando la prenda comprime demasiado la piel o se utiliza durante muchas horas causando molestias.
¿Y si durante la noche da calor?
No todas las personas regulan la temperatura corporal de la misma manera.
Quienes suelen sentir calor mientras duermen pueden experimentar incomodidad usando medias durante toda la noche. En esos casos, simplemente pueden quitárselas sin que ello represente un problema para la salud.
La clave es encontrar un nivel de confort que permita descansar sin interrupciones.
Un pequeño hábito que puede mejorar el descanso
Dormir con medias no es una obligación ni una solución mágica para el insomnio. Sin embargo, la evidencia científica indica que, para la mayoría de las personas, mantener los pies abrigados durante las noches frías puede facilitar el inicio del sueño y contribuir a un descanso más confortable.
Como ocurre con muchos hábitos cotidianos, la diferencia suele estar en los detalles: elegir prendas cómodas, evitar que ajusten demasiado y prestar atención a las señales del propio cuerpo puede ser suficiente para pasar una noche más placentera, especialmente durante el invierno.