Días atrás compartimos "una de las caras de la moneda" de un presunto drama en el paraje Rincón Grande, del departamento Jiménez, donde una familia asegura que parientes que residen en las inmediaciones los habían dejado "encerrados" al cercar todo lugar por donde pudieran salir.
Sin embargo, los acusados también quisieron dar su versión y ahora toca "escuchar la otra campana".
Una joven integrante de la familia acusada contó a Nuevo Diario: "Es totalmente mentira lo que dijeron esa señora y su hija. Mi abuelo solo cerró su cercado y cabe destacar que es dueño legítimo de la tierra. Esta gente —que supuestamente son los damnificados— tienen y siempre tendrán por dónde salir y entrar a su vivienda, ya que mi abuelo les dejó servidumbre de paso. La justicia ya actuó y se les dejó lugar para que esa gente tenga por dónde salir. Pagamos nuestros impuestos todos los años y esta familia da información errónea, ensuciándonos".Por último, agregó: "Cabe destacar también que no hubo acción de violencia como dice la señora: ella sola se lastimó. Y luego de la denuncia que hizo, mi familiar al que culpó de agredirla quedó libre, porque se comprobó que la mujer mintió. Ayer anduvo la autoridad y corroboró que la señora tiene su salida como corresponde. Esto nunca fue un camino vecinal, pero jamás los dejaríamos sin salida, su cedencia de paso la tienen", concluyó.