La provincia de Chubut atraviesa una situación crítica a raíz de una serie de incendios forestales que ya arrasaron más de 100 hectáreas y obligaron a evacuar viviendas en distintas localidades de la Comarca Andina. Frente al avance del fuego, el gobernador Ignacio Torres aseguró que se trata de hechos intencionales y vinculados a intereses políticos.
“Lamentablemente, lo que estamos viendo es que los incendios son intencionales. Hubo una llamada concreta a la brigada provincial con amenazas”, sostuvo el mandatario, quien explicó que el Ministerio de Seguridad, junto a la Fiscalía y la Procuración, se encuentra llevando adelante las investigaciones correspondientes para identificar a los responsables.
Torres detalló que el mensaje intimidatorio advertía sobre un nuevo foco ígneo en una brigada recientemente reconstruida, que hoy funciona de manera interjurisdiccional junto a Río Negro y Neuquén. Además, no descartó una posible relación con la aparición de granadas en cercanías de la zona afectada, un hecho que también es materia de investigación judicial.
En ese marco, el gobernador destacó el accionar de la Justicia federal y agradeció especialmente al fiscal Díaz Meyer, quien trabajó durante la noche y desde primeras horas del día para avanzar en la causa. “Estamos tratando de dar con los miserables que quieren sembrar terror en un momento donde la prioridad es llevar tranquilidad, tanto a los chubutenses como a los turistas que visitan la provincia”, afirmó.
La situación más delicada se registra en la localidad de El Hoyo, particularmente en la zona de Puerto Patriada, uno de los principales destinos turísticos de la región y ubicado a pocos kilómetros de El Bolsón. El incendio se inició el lunes cerca de las 15.30, en medio de fuertes ráfagas de viento y una profunda sequía que afecta al área.
El intendente de El Hoyo, César Salamin, confirmó que al menos diez viviendas fueron destruidas por el fuego y señaló que las condiciones climáticas no dieron tregua durante la noche, lo que dificultó el trabajo de los brigadistas. El frente ígneo se desarrolla en una zona de vegetación nativa y pastizales secos, que favorecieron la rápida propagación de las llamas.
Ante la cercanía del fuego con áreas pobladas, las autoridades dispusieron evacuaciones preventivas y mantienen un monitoreo constante, ya que el comportamiento del incendio podría cambiar en pocas horas debido al viento y la temperatura.