La situación judicial de la influencer santiagueña Valentina Olguín se agravó en las últimas horas luego de que la Justicia federal de Tucumán resolviera ampliar su procesamiento en la causa en la que está acusada de contrabando.
La medida fue dispuesta por el Juzgado Federal N° 2 de Tucumán, que la imputó por alrededor de 15 hechos bajo la figura de contrabando por simulación, aunque sin prisión preventiva.
Según la investigación, la cantante e influencer habría utilizado los datos personales y números de CUIT de distintos gobernadores para realizar compras en el exterior e ingresar productos al país.
En esta nueva etapa de la causa, se incorporaron maniobras que involucran a los mandatarios Axel Kicillof (Buenos Aires), Sergio Ziliotto (La Pampa) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos), que se suman al caso original vinculado al gobernador tucumano Osvaldo Jaldo.
La investigación determinó que las compras, principalmente de indumentaria de la marca estadounidense Revolve, eran enviadas a su vivienda en la ciudad de Buenos Aires mediante la empresa FedEx.
Cómo habría sido la maniobra
Según consta en el expediente, la imputada habría consignado información falsa ante el organismo recaudador ARCA para evitar utilizar su propio cupo de compras en el exterior y obtener un beneficio económico.
Además, durante un allanamiento se secuestraron facturas a nombre de los gobernadores, dinero en efectivo, dispositivos tecnológicos y prendas de vestir aún sin uso.