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El País Corrientes

San Luis del Palmar despide el año bajo el agua

El desborde total del Riachuelo dejó cerca de mil personas afectadas, con evacuados, autoevacuados y vecinos aislados que pasarán el fin de año inundados.

San Luis del Palmar atraviesa uno de los cierres de año más difíciles de su historia reciente. Las lluvias persistentes y el desborde total del Riachuelo transformaron a la localidad en la más golpeada de la provincia por la emergencia hídrica, con barrios enteros bajo el agua, caminos rurales intransitables y cientos de familias afectadas.

Según datos oficiales, actualmente hay alrededor de 500 personas evacuadas, alojadas en 13 centros habilitados en distintos puntos del pueblo. No obstante, el impacto real es mayor: entre evacuados, autoevacuados y vecinos aislados tanto en zonas urbanas como rurales, se estima que la cifra de damnificados podría alcanzar a unos mil sanluiseños.

El intendente Néstor Buján advirtió que la situación continúa siendo crítica y que el número de evacuados podría incrementarse si se registran nuevas precipitaciones, ya que el nivel del Riachuelo se mantiene elevado. “Son alrededor de 90 familias alojadas en centros y unas 40 familias autoevacuadas”, precisó, al tiempo que señaló que también se asiste a quienes decidieron permanecer en sus viviendas.

Los barrios cercanos al curso de agua son los más castigados. El Barrio Virgen del Rosario refleja con crudeza el drama cotidiano: calles anegadas, viviendas rodeadas por el agua y vecinos que resisten para no abandonar lo poco que tienen. Susana Pérez, vecina histórica del lugar, contó que decidió quedarse por temor a los robos. “Intentamos frenar el agua con bolsas de arena, pero no pudimos seguir y tuvimos que levantar todo”, relató con resignación.

En la zona, la preocupación convive con la esperanza de que el nivel del río comience a descender. Aunque hasta el momento no se registró la presencia de alimañas, un temor recurrente en cada creciente, los cuidados y la vigilancia se intensifican.

Desde Defensa Civil municipal, Cinthia Silva explicó que los equipos recorren de manera permanente las zonas afectadas, incluso con embarcaciones, para asistir a las familias y trasladar a quienes lo necesitan. “El protocolo es claro: llevar a los centros de evacuación o asistir a los autoevacuados y a quienes deciden quedarse”, señaló. En los refugios se garantiza alimentación diaria, atención sanitaria y acompañamiento constante.

La emergencia también golpea con fuerza al sector rural, donde el aislamiento se vuelve una amenaza silenciosa. Caminos cortados, campos inundados y comunidades a las que solo se puede acceder con tractores o vehículos especiales. “En el campo también están muy mal”, contó Raúl, conocedor de la zona, al recordar que muchas familias ya habían sufrido inundaciones anteriores y hoy vuelven a enfrentar el mismo escenario.

En medio del drama, la solidaridad emerge como un sostén fundamental. Roberto, vecino rural, cocinaba para llevar comida caliente tanto a los trabajadores que asisten en la emergencia como a otros damnificados, en un gesto que resume el espíritu de la comunidad frente a la adversidad.

Desde el Gobierno provincial, el subdirector de Defensa Civil, Bruno Lovison, confirmó que San Luis del Palmar es, hasta el momento, el único municipio declarado en estado de emergencia. El Riachuelo alcanzó los 4,60 metros, provocando su desborde total, con entre 40 y 50 familias autoevacuadas y un número aún indeterminado de personas aisladas en zonas rurales.

Mientras el agua sigue marcando el ritmo de las horas, cientos de vecinos esperan poder despedir el año con la esperanza de que el nuevo comienzo traiga alivio y soluciones duraderas.

Fuente: https://www.nortecorrientes.com/202216-el-agua-acumulada-afecta-a-mil-vecinos-que-pasaran-el-fin-de-ano-inundados
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