Un episodio de extrema imprudencia estuvo a punto de terminar en tragedia esta semana en la localidad bonaerense de Ensenada, cuando un conductor casi atropella a dos personas que aguardaban en una parada de colectivos tras distraerse con su teléfono celular mientras manejaba.
La secuencia, que se viralizó este miércoles, fue captada por cámaras de seguridad del Municipio. En las imágenes se observa cómo un Chevrolet Spin gris impacta desde atrás a un Fiat Punto blanco mientras ambos circulaban por la intersección de la avenida Almirante Brown y calle 16. Tras el choque, el conductor del Spin perdió el control del vehículo, que avanzó en diagonal y a gran velocidad hacia la vereda.
Allí, dos personas esperaban el colectivo. Por escasos metros, el auto no terminó sobre la parada. En una maniobra casi milagrosa, el conductor logró girar bruscamente y evitar el vuelco y el atropello, esquivando lo que podría haber sido una tragedia con víctimas fatales.
El hecho volvió a poner en foco el uso del celular al volante, una de las principales causas de siniestros viales. En ese sentido, el caso de Ensenada se conoció en paralelo a otro episodio ocurrido en Benavídez, donde Yesica Loreley Quevedo fue detenida e imputada por homicidio culposo tras atropellar y matar a Ramón Oscar Olivera, de 49 años, mientras conducía bajo los efectos del alcohol.
Según trascendió, Quevedo solía grabarse mientras manejaba, una conducta temeraria que ahora es analizada por la Justicia bonaerense. En redes sociales, incluso, había publicado videos donde se la veía más concentrada en su teléfono que en el tránsito, acompañados de reflexiones personales que hoy podrían complicar su situación judicial.
Olivera, la víctima fatal del hecho en Benavídez, estaba a pocos días de cumplir 50 años y esperaba convertirse en padre por primera vez. Ambos episodios, aunque con desenlaces distintos, vuelven a encender la alarma sobre los riesgos de la conducción distraída y la necesidad de reforzar los controles y la conciencia vial.