El Gobierno nacional trabaja en un plan de privatización para Trenes Argentinos (SOFSE) y busca acelerar la venta de Agua y Saneamientos Argentinos (AYSA), con el objetivo de avanzar en ambos procesos durante el primer cuatrimestre del año.
Privatización de Trenes Argentinos
Según trascendió, la Casa Rosada apunta a concesionar por separado las líneas de trenes Roca, Sarmiento, Mitre, San Martín y Belgrano Sur, en diferentes etapas. Actualmente, Trenes Argentinos cuenta con 22.582 empleados y gastos trimestrales que ascienden a $555.868 millones, financiados en gran parte por el Tesoro Nacional, mientras que sus ingresos por pasajeros alcanzan $72.455 millones en el mismo período.
El encargado de diseñar el esquema de concesiones es Diego Chaher, titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas (ATEP), bajo la órbita del ministro de Economía, Luis Caputo. Según fuentes oficiales, el plan gubernamental contempla primero la privatización de Belgrano Cargas y Corredores Viales, antes de avanzar con SOFSE y AYSA.
Venta de AYSA: Traspaso de Activos
El Ejecutivo también busca concretar la venta de AYSA a través de un traspaso de activos. La empresa, encargada de proveer agua potable y saneamiento en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), tiene una plantilla de 6.361 empleados y enfrenta gastos corrientes de $678.173 millones trimestrales. Sus ingresos, generados por la producción de agua, alcanzan los $515.434 millones, mientras que sus inversiones en obras de ampliación en Bernal, Hurlingham y Berazategui suman $186.581 millones.
Trámites Legislativos y Futuro de las Empresas
Para concretar estos procesos, el Gobierno deberá someter las privatizaciones al análisis de la Comisión Bicameral de Seguimiento de las Privatizaciones, integrada por seis senadores y seis diputados. Este organismo evaluará informes de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) y la Auditoría General de la Nación (AGN) sobre el estado financiero y legal de las empresas.
En el oficialismo reconocen que el objetivo final es cerrar las empresas estatales una vez que las concesiones estén en marcha y toda la infraestructura cuente con mantenimiento privado.