El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires concretó una emisión de bonos por hasta US$ 600 millones en los mercados internacionales, con el objetivo de reorganizar sus compromisos financieros y aprovechar un contexto más favorable para conseguir mejores condiciones de financiamiento. La operación se lanzó bajo ley extranjera y apuntó a captar interés de inversores globales, en un escenario de mayor estabilidad respecto de meses anteriores.
De acuerdo con la planificación oficial, la colocación se diseñó en dos tramos. El primero consistió en una oferta abierta a compradores internacionales por entre US$ 400 y US$ 500 millones. El segundo se enfocó en un canje dirigido a tenedores minoristas de títulos que vencen en 2027, quienes tuvieron la posibilidad de recibir nuevos bonos con plazos más extendidos y mejores condiciones de rendimiento. El objetivo central es aliviar el perfil de vencimientos de corto plazo y reducir la presión de pago en los próximos años.
El bono tendrá una tasa estimada entre el 8 % y el 8,5 %, un nivel que, según fuentes oficiales, refleja la mejora en las expectativas respecto de la economía argentina y el descenso del riesgo país. Con estos recursos, la Ciudad buscará refinanciar una parte significativa de su deuda actual, mientras que el excedente se destinará a fortalecer el plan de obras, especialmente en áreas como infraestructura vial, mantenimiento urbano y proyectos de modernización.
Funcionarios porteños destacaron que la emisión forma parte de una estrategia más amplia de ordenamiento fiscal y financiero, que incluye el control del gasto, la reducción de pasivos en dólares y la diversificación de fuentes de financiamiento. Señalan que regresar al mercado internacional con una emisión de esta magnitud es un indicio de la capacidad de la Ciudad para acceder a capitales externos aun en un contexto desafiante para el país.
Además, la administración local remarcó que la operación permite “estirar plazos, estabilizar el flujo de pagos y garantizar la continuidad de obras prioritarias”, en un momento en el que varias jurisdicciones del país enfrentan dificultades para afrontar vencimientos o conseguir financiamiento a tasas accesibles. Con esta colocación, la Ciudad apunta a equilibrar su estructura financiera y consolidar un esquema de previsibilidad a mediano plazo.