Lo que debía ser una noche inolvidable para los estudiantes del último año del secundario terminó en indignación y enojo. Más de 120 alumnos que habían organizado el tradicional “Último Primer Día” (UPD) descubrieron que el predio alquilado para la celebración estaba clausurado y que el evento no podría realizarse.
La situación se conoció luego de que padres de los jóvenes difundieran en redes sociales imágenes del momento en que los estudiantes eran informados de que no podrían ingresar al lugar. En los videos se observa la sorpresa y el malestar de los adolescentes al enterarse de la noticia.
Según trascendió, las familias habían abonado con anticipación el alquiler del espacio y otros servicios vinculados al festejo. Sin embargo, al arribar al sitio pactado, encontraron las instalaciones cerradas y con una notificación de clausura visible en el ingreso.
Ante lo ocurrido, los padres señalaron que se trataría de una presunta estafa y evalúan iniciar acciones legales para recuperar el dinero invertido. Mientras tanto, los alumnos se quedaron sin la celebración que marca simbólicamente el inicio de su último año escolar.