Un verdadero milagro evitó una tragedia mayor durante la madrugada de este sábado en la vecina provincia de Salta. Un conductor que manejaba en un severo estado de ebriedad perdió el control de su vehículo, se incrustó violentamente contra una vivienda y atropelló a una adolescente de 15 años que se encontraba durmiendo en su habitación.
El impactante siniestro vial se registró alrededor de las 2 de la mañana en el cruce de las calles Rivadavia y Santa Fe, en el barrio Nuevo Hogar de la localidad salteña de Metán. Según la reconstrucción de los hechos, el conductor de un Renault 18 se desvió de la calzada, subió a la vereda e impactó de lleno contra el muro de la propiedad, derribando la pared y terminando con la trompa del auto dentro de la pieza.
"Venían haciendo picadas"
El estruendo despertó a toda la familia. La adolescente de 15 años se llevó la peor parte, ya que terminó atrapada entre la puerta delantera del automóvil y el acceso a su propio dormitorio.
"Al parecer estarían haciendo picadas por la calle Rivadavia. El impacto fue terrible y provocó muchos daños en la casa. Gracias a Dios mi hija y yo estamos bien", relató la madre de la víctima, quien fue la primera en advertir el evidente estado de embriaguez del conductor. La menor sufrió diversas lesiones en uno de sus brazos y tuvo que ser trasladada de urgencia al Hospital del Carmen, donde afortunadamente se encuentra fuera de peligro.
Lejos de asistir a la víctima, las cámaras de seguridad de la zona captaron la cobarde reacción del conductor. Tras el violento impacto, el joven salió por la ventanilla del vehículo destrozado y comenzó a correr para escapar del lugar. Sin embargo, su fuga duró poco: efectivos policiales lograron interceptarlo y detenerlo a las pocas cuadras.
Al ser aprehendido, el sujeto de 27 años intentó justificar el desastre argumentando que había sufrido un "desperfecto mecánico". No obstante, la mentira se cayó al instante cuando los agentes le realizaron el test de alcoholemia, el cual arrojó un contundente resultado de 1,55 gramos de alcohol en sangre, triplicando el límite permitido.
El conductor quedó alojado en la Comisaría N.º 1 de Metán, mientras que la fiscalía interviniente ordenó el secuestro inmediato del Renault 18 y el inicio de las pericias accidentológicas para avanzar con la causa penal.