Un interno alojado en una unidad penitenciaria grabó y difundió un video en el que expresa su malestar por la decisión del Gobierno nacional de restringir el uso de teléfonos celulares en las cárceles.
En las imágenes, que circularon rápidamente en redes sociales, el recluso cuestiona directamente al presidente Javier Milei por la medida que apunta a retirar los dispositivos móviles de los pabellones, argumentando que afectan la comunicación con familiares y el acceso a determinados servicios.
La grabación generó polémica no solo por el contenido del mensaje, sino también por el hecho de que el interno contaba con un teléfono para filmarse, en medio de una normativa que busca precisamente erradicar estos aparatos de los establecimientos penitenciarios.
Desde el oficialismo sostienen que la restricción de celulares apunta a reforzar la seguridad y evitar delitos organizados desde el interior de las cárceles, una problemática señalada en reiteradas oportunidades por autoridades judiciales y de seguridad.
El episodio volvió a poner en discusión las condiciones de detención, los derechos de los internos y los mecanismos de control dentro de las prisiones argentinas.