A partir del 15 de enero, los teléfonos celulares importados dejarán de pagar un arancel, lo que reducirá su precio de entrada al país en aproximadamente un 10%, completando una baja impositiva iniciada en mayo de 2025. En términos acumulativos, los celulares importados tendrán un valor casi 30% menor que en mayo pasado, tras un descenso promedio del 17% registrado en diciembre de 2025.
Si bien la medida representa una ventaja para quienes piensan en importar un celular, los equipos seguirán siendo cerca de un 40% más caros que en otros países de la región, según estimaciones.
El alivio local, sin embargo, se enfrenta a un contexto global complicado. La escasez de chips de memoria RAM y almacenamiento está provocando un aumento de precios en smartphones, computadoras y tablets en todo el mundo. La demanda de estas memorias por parte de los centros de datos de inteligencia artificial ha reducido la oferta disponible para fabricantes de celulares, provocando subas significativas en los costos de producción.
Carl Pei, fundador de OnePlus y actual líder de la marca Nothing, explicó que la memoria de los smartphones ahora compite directamente con la infraestructura de IA, elevando los precios de los módulos de memoria hasta triplicar su valor en algunos casos. Según proyecciones, los chips que antes costaban menos de US$20 podrían superar los US$100 en modelos de gama alta a fin de año.
Este aumento tendrá un impacto más fuerte en los celulares económicos, donde la RAM representa entre el 15 y el 20% del costo total del equipo. Para los modelos de gama alta, el efecto se diluye debido a que otros componentes, como la cámara o la pantalla, concentran mayor parte del precio. Según la consultora Counterpoint, se espera que las ventas globales de smartphones caigan un 2% en 2026, mientras que el precio promedio de los equipos podría subir 6,9% respecto de 2025.
En la reciente feria CES 2026 de Las Vegas, ejecutivos de Samsung reconocieron que toda la industria enfrenta presión sobre los costos, y se espera que el próximo Galaxy S26 tenga un precio superior al S25 en varios mercados. Paralelamente, la división de semiconductores de Samsung se beneficia del aumento, al suministrar chips de memoria a proyectos de inteligencia artificial como el de OpenAI, absorbiendo más de un tercio de la producción mundial.
En conclusión, aunque la eliminación de aranceles abarata la importación de celulares a nivel local, la suba de precios global limitará el impacto en el precio final para los consumidores, especialmente en comparación con los costos internacionales.