El violento asalto ocurrió durante la madrugada del 25 de noviembre en una heladería de Villa Maipú, en el partido de San Martín. En cuestión de segundos, tres delincuentes ingresaron al local con el rostro parcialmente cubierto y comenzaron a amenazar a todos los presentes. La escena, registrada por las cámaras de seguridad internas, muestra el nivel de intimidación y rapidez con la que actuaron.
Apenas entraron, uno de ellos extrajo un arma de fuego, mientras otro exhibió un cuchillo, reforzando las amenazas para reducir a clientes y trabajadores. En medio del caos, una niña que estaba junto a su madre se convirtió en objetivo directo de los agresores: uno de los ladrones la encañonó sin dudarlo, provocándole un ataque de terror que quedó registrado en el video. La menor se aferró a su madre, que intentó protegerla mientras el resto de los presentes trataba de mantener la calma para evitar una tragedia mayor.
Los delincuentes se movieron con absoluta coordinación. Uno saltó el mostrador y se dirigió a la caja registradora, de donde tomó dinero y un celular del local. Los otros dos continuaron apuntando y revisando a los clientes para apoderarse de billeteras, teléfonos y otros objetos de valor. Todo sucedió en menos de un minuto, pero el impacto emocional para quienes estaban allí fue profundo.
Tras reunir lo robado, los tres escaparon corriendo hacia la calle, donde se presume que tenían un vehículo de apoyo o cómplices esperando. Hasta el momento, no se logró identificar con certeza a los autores, aunque los investigadores analizan las imágenes del local y de cámaras de la zona para reconstruir la ruta de fuga.
Vecinos y comerciantes manifestaron preocupación por el nivel de violencia empleado y por la aparente impunidad con la que operan grupos delictivos en la zona. Muchos señalaron que los robos se volvieron cada vez más frecuentes, incluso en horarios donde suelen concurrir familias, como ocurrió en esta ocasión.
Las autoridades trabajan para dar con los responsables y reforzar las medidas de seguridad, mientras las víctimas, especialmente la familia de la niña apuntada, continúan recuperándose del shock del episodio.