El Gobierno de Santa Fe oficializó una actualización en el régimen de sanciones por infracciones vinculadas a la fauna silvestre, con el objetivo de fortalecer la protección de la biodiversidad y desalentar prácticas ilegales como la caza furtiva y el tráfico de animales.
La medida, impulsada por la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro, eleva considerablemente los montos de las multas, que ahora van desde los $41.485 hasta más de $3,4 millones. Según explicaron desde el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, la actualización responde a la necesidad de que las sanciones tengan un verdadero efecto disuasorio frente a delitos ambientales.
Desde el Ejecutivo provincial recordaron que, hasta diciembre de 2023, los valores estaban desactualizados desde hacía una década, con cifras que resultaban “irrisorias” frente al daño generado por estas conductas. En ese sentido, el ministro Enrique Estévez remarcó que “el cuidado de la biodiversidad no puede sostenerse con sanciones simbólicas”, y subrayó la importancia de contar con herramientas efectivas para la protección de la fauna.
La nueva normativa se enmarca en una política integral que no solo contempla sanciones más severas, sino también acciones de prevención, control y concientización. Entre ellas, se destacan la elaboración de mapas de atropellamiento de animales para identificar zonas críticas, campañas educativas y operativos conjuntos con fuerzas de seguridad para rescatar ejemplares en riesgo.
En cuanto a los resultados, el Gobierno informó que durante 2025 se rescataron 677 animales silvestres en 91 intervenciones realizadas en distintos puntos de la provincia, lo que refleja un fortalecimiento en los controles y la respuesta estatal.
Además, avanzan iniciativas de rehabilitación y reinserción de especies en su hábitat natural, junto con programas de manejo sustentable que buscan equilibrar la conservación con las actividades productivas.
Por último, se confirmó el progreso en la transformación del Centro de Recuperación de Fauna “La Esmeralda”, que incorporará nuevas instalaciones y estándares para mejorar el tratamiento y bienestar de los animales, consolidándose como un espacio clave en la política ambiental santafesina.