En el marco de los operativos para prevenir la propagación de la mosca de la fruta, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) retuvo más de 1.400 kilos de frutas en un control realizado en el acceso a la Patagonia.
El procedimiento fue llevado adelante por agentes de la Barrera Zoofitosanitaria Patagónica en el puesto de Río Colorado, donde detectaron irregularidades en un transporte que provenía de Tinogasta con destino a Comodoro Rivadavia.
Durante la inspección, los agentes constataron la falta de documentación sanitaria obligatoria y la ausencia del tratamiento cuarentenario requerido para determinados productos, una medida clave para evitar el ingreso de plagas a la región.
Como resultado, se determinó que 1.400 kilos de uvas y 30 kilos de granadas no cumplían con las condiciones necesarias para ingresar al área protegida. Además, los inspectores detectaron otras irregularidades: 40 kilos de pasas de uva sin documentación respaldatoria y 10 kilos de quesos sin rótulos obligatorios que permitan identificar su origen y condiciones de elaboración.
Ante estas infracciones, toda la mercadería fue decomisada de manera preventiva. Desde el organismo remarcaron que estos controles son fundamentales para resguardar la salud pública y mantener el estatus sanitario de la Patagonia, reconocida como zona libre de esta plaga, que puede generar importantes pérdidas económicas en la producción frutícola.
La llamada mosca de la fruta, cuya especie más común es Drosophila melanogaster, suele aparecer en ambientes con alimentos en descomposición. Se siente atraída por frutas maduras, restos orgánicos y líquidos fermentados, donde deposita sus huevos.
Si bien no representa un peligro grave, puede contaminar alimentos. Para prevenir su aparición en el hogar, se recomienda mantener la higiene en la cocina, desechar frutas en mal estado y eliminar residuos con frecuencia.
Como método casero, también puede utilizarse una trampa simple: colocar vinagre de manzana en un recipiente, agregar azúcar en la superficie y sumar unas gotas de detergente sin mezclar. El olor atraerá a los insectos, que quedarán atrapados.