Los docentes universitarios de todo el país iniciarán un paro de 72 horas que afectará el normal dictado de clases en las universidades públicas de Argentina. La medida de fuerza comenzará el lunes 30 de marzo y se extenderá hasta el miércoles 1 de abril, en reclamo por la pérdida del poder adquisitivo y la falta de financiamiento del sistema.
La protesta se suma al paro de cinco días realizado a mediados de marzo y forma parte de un plan de lucha impulsado por gremios docentes y no docentes, que exigen el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
Según denuncian, desde diciembre de 2023 los salarios perdieron un 55,4% de su valor real, en un contexto donde las paritarias se encuentran paralizadas desde octubre de 2024. Frente a esta situación, el Gobierno nacional anticipó una posible propuesta de incremento del 12,3% en tres tramos, aunque fue considerada insuficiente por los sindicatos.
En paralelo, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) advirtió que la situación presupuestaria del sistema es “crítica”. En un documento difundido tras una cumbre en Santa Rosa, señalaron que las transferencias a universidades registran una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026.
Además, detallaron que los salarios aumentaron un 158% en ese período, frente a una inflación del 280%, lo que implica una pérdida significativa del poder adquisitivo. También alertaron sobre recortes en gastos de funcionamiento y una fuerte caída en programas de becas como Progresar.
El conflicto podría profundizarse en las próximas semanas. En caso de no haber avances, los gremios ya anunciaron nuevas medidas, entre ellas una Marcha Federal prevista para el 23 de abril y otro paro hacia fines de ese mes.
En el mismo encuentro, el CIN renovó sus autoridades: Franco Bartolacci, rector de la Universidad Nacional de Rosario, asumió la presidencia en reemplazo de Oscar Alpa, mientras que Anselmo Torres ocupará la vicepresidencia.
La medida de fuerza, sumada a los feriados de la semana, implicará varios días sin actividad académica en las casas de estudio, en un escenario de creciente tensión entre el sector universitario y el Gobierno nacional.