El crimen de Jeremías Monzón, el adolescente de 15 años asesinado en diciembre pasado, sumó un capítulo de horror absoluto con la difusión de un video grabado por los propios autores del hecho. La secuencia, que dura poco más de cuatro minutos, expone la tortura y la frialdad de los verdugos: una chica de 16 años y dos varones de 14 y 15.
En el material audiovisual, que fue clave para que la Justicia identifique a los responsables, se escucha a la víctima suplicar mientras es golpeada y cortada. "Pedí perdón. Pedí perdón", le exigen los agresores. Jeremías, visiblemente aturdido, responde: "Perdón. No puedo pensar. Estoy sangrando".
La orden final
El móvil del ataque parece centrarse en el contenido del teléfono de la víctima. "¿Dónde tenés los videos? Poné la contraseña", le gritan. Tras obtener la clave, se escucha la voz de la adolescente de 16 años —quien tenía una relación sentimental con Jeremías— dando la orden fatal: "Matalo. No, no. Sigue vivo, mátenlo. Cortale el cuello... Esperemos que esté muerto".
Luego de la ejecución, la crueldad continúa. Uno de los cómplices confirma el deceso con una frase espeluznante: "Ya está, lo maté, le di en el cora". El audio finaliza con los asesinos riéndose y cantando.
Investigación y filtración
El cuerpo de Jeremías fue hallado con más de 20 puñaladas en un galpón abandonado frente a la cancha de Colón. La autopsia reveló el uso de un cuchillo y un objeto similar a un destornillador.
Mientras la Justicia investiga cómo se filtró este material sensible —que circuló por Telegram y WhatsApp—, la situación procesal de los acusados es dispar: la novia de 16 años está detenida en un centro cerrado, mientras que los otros dos implicados, por tener 14 y 15 años, son inimputables ante la ley penal.
Reclamo de Bullrich
Tras la viralización del caso, la ministra Patricia Bullrich se pronunció con dureza en sus redes sociales, exigiendo la aprobación de la Ley Penal Juvenil. Cuestionó que los acusados de 14 y 15 años sean inimputables y apuntó contra el Congreso por haber frenado la norma: "El resultado es este: menores que cometen los peores delitos y salen impunes. En este nuevo Congreso, la ley debe salir. La edad no puede ser excusa", sentenció.