Tras la detención de la madre y el padrastro de Ángel López, el niño de cuatro años que murió en Comodoro Rivadavia, la familia salió a reclamar justicia y apuntó con dureza contra el accionar judicial en el caso.
El padre del menor, Luis López, aseguró que “todos los que sean culpables tienen que pagar” y advirtió que irán “hasta las últimas consecuencias” para esclarecer lo ocurrido.
En la misma línea, cuestionó a los funcionarios judiciales y sostuvo que hubo responsabilidades más allá de los detenidos. “Se metieron con la persona equivocada”, afirmó, al tiempo que denunció intentos de encubrimiento y falta de respuestas ante las denuncias previas.
La madre del niño, Mariela Beatriz Altamirano, y su pareja, Michel “Maicol” González, fueron detenidos luego de que la autopsia revelara que el menor presentaba traumatismos craneales previos a su muerte. En las próximas horas se realizará la audiencia de imputación.
Por su parte, Lorena, pareja del padre, señaló directamente al juez que había ordenado la revinculación del niño con su madre, a pesar de antecedentes por maltrato. “Lo entregaron en bandeja para que lo maten”, expresó con indignación.
El abogado de la familia, Roberto Castillo, también criticó el rol de la Justicia y sostuvo que existió una grave falta de intervención. Además, adelantó que solicitarán prisión perpetua para los acusados y reclamó que se investigue a todos los posibles responsables.
El caso generó una fuerte conmoción y reavivó el debate sobre la actuación judicial en situaciones de violencia infantil y la necesidad de reforzar los mecanismos de protección.