En la antesala de la Navidad, la diputada Juliana Santillán quedó en el centro de la polémica tras publicar en sus redes sociales un saludo que llamó la atención por una llamativa confusión: deseó una “feliz Nochebuena de Resurrección”, mezclando la festividad navideña con la celebración de Pascuas.
El mensaje, que rápidamente se viralizó, estuvo acompañado por un video en el que la legisladora utilizó una entonación y puesta en escena características de los referentes de La Libertad Avanza. Sin embargo, lejos de centrarse en el estilo del contenido, los usuarios pusieron el foco en el error conceptual del saludo.
Si bien el texto también presentaba equivocaciones ortográficas, estas pasaron a un segundo plano frente a la confusión entre dos fechas centrales del calendario cristiano. La publicación generó una catarata de comentarios y reacciones, con críticas, burlas y pedidos de mayor cuidado en los mensajes públicos emitidos por representantes políticos.
El episodio volvió a encender el debate sobre el uso de las redes sociales por parte de funcionarios y la importancia de la precisión en las comunicaciones oficiales, especialmente en fechas significativas para gran parte de la sociedad.