El INDEC dio a conocer el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) de marzo, que registró una suba del 3,4%, marcando una aceleración respecto a febrero, cuando había alcanzado su nivel más bajo desde fines de 2022.
En términos interanuales, el incremento llegó al 27,9%, en un contexto donde los precios mayoristas venían mostrando una tendencia de desaceleración en los últimos meses.
El repunte estuvo explicado en gran parte por el aumento en los precios de la energía, especialmente en los rubros vinculados al petróleo y el gas, que impactaron en los costos de producción y distribución.
El dato es seguido de cerca por el Gobierno encabezado por Javier Milei, ya que el índice mayorista suele anticipar el comportamiento de la inflación minorista.
Cabe recordar que el IPIM mide la variación de precios de bienes producidos en el país y productos importados antes de llegar al consumidor final, por lo que no incluye los servicios, un sector que en el último año mostró subas por encima del promedio.
En febrero, el propio Milei había destacado la desaceleración del indicador como una señal positiva del rumbo económico. Sin embargo, el dato de marzo refleja un cambio en la dinámica, en línea con la presión ejercida por los costos energéticos y el contexto internacional.
Analistas advierten que este repunte podría trasladarse a los precios minoristas en los próximos meses, en un escenario donde la evolución de la inflación continúa siendo una de las principales variables económicas a seguir.