Las intensas lluvias registradas en las sierras de Córdoba durante los últimos días provocaron una importante crecida del lago San Roque, lo que generó anegamientos en distintos sectores de la costanera de Villa Carlos Paz, donde el agua llegó a cubrir parte del paseo turístico.
Durante la madrugada y la mañana de este viernes, el avance del agua obligó a vallar y cortar el tránsito en algunos puntos del sector costero, aunque con el cese de las precipitaciones la situación comenzó a estabilizarse.
De acuerdo con datos oficiales, el embalse alcanzó una cota de 36,50 metros, es decir, cerca de un metro por encima del nivel del vertedero, luego del ingreso de un gran caudal de agua proveniente de las tormentas que afectaron a la cuenca en pocas horas.
El secretario de Infraestructura Hídrica de Córdoba, Edgar Castelló, explicó que el lago recibió alrededor de 40 hectómetros cúbicos de agua, una cifra que representa casi una cuarta parte de la capacidad total del embalse, estimada en 180 hectómetros cúbicos.
Ante este escenario, las autoridades decidieron activar al máximo los sistemas de evacuación del dique San Roque, con la apertura de ambas válvulas y el funcionamiento del embudo, con el objetivo de regular el nivel del lago y evitar inundaciones en zonas aguas abajo, especialmente en la ciudad de Córdoba.
Como consecuencia de la apertura del sistema de desagüe, también volvió a verse uno de los fenómenos más conocidos del lugar: la “cola de la novia”, el característico salto de agua que cae por el paredón del dique y que suele convertirse en un atractivo para turistas y vecinos.
A pesar del impacto visual que generó la crecida, desde el Gobierno provincial señalaron que no se registraron daños significativos. No obstante, los organismos hídricos mantienen un monitoreo permanente, ya que las cuencas continúan saturadas y nuevas lluvias podrían generar ingresos rápidos de agua al embalse en las próximas horas.