De acuerdo con estimaciones propias elaboradas a partir del consumo de energía eléctrica, la demanda industrial y consultas a referentes del sector, la actividad industrial registraría en noviembre una caída interanual del orden del 6%, mientras que en la comparación mensual desestacionalizada mostraría un retroceso cercano al 1% respecto de octubre.
Si bien la tendencia negativa continúa, el desempeño del mes estuvo condicionado en parte por una menor cantidad de días de actividad, producto de los feriados: dos menos que en noviembre del año anterior y cuatro menos que en octubre. Aun así, los primeros indicadores disponibles confirman una contracción mensual en varios sectores clave.
La producción vinculada a la construcción fue una de las más afectadas, con una caída mensual en los despachos de cemento del 7,7% y un retroceso del 7,1% en el Índice Construya, que mide las ventas de insumos para el sector. En términos más amplios, el nivel de actividad del rubro se mantiene más de un 20% por debajo de los valores de 2022 y 2023, en un contexto de demanda interna aún debilitada.
También se registró una fuerte baja en la producción automotriz, que cayó 22% mensual, explicada tanto por la menor cantidad de días hábiles como por la caída de las ventas al mercado interno. En la misma línea, retrocedieron la producción de bebidas (-6,9%) y el consumo de energía eléctrica de grandes usuarios industriales (-5,8%). El complejo metalmecánico mostró una caída más moderada (-0,5%), aunque con una base de comparación más baja.
En contraste, algunos indicadores mostraron leves mejoras: el patentamiento de maquinaria industrial creció 0,9% mensual, la producción de acero avanzó 0,4%, y las exportaciones hacia Brasil se mantuvieron prácticamente estables. Sin embargo, la liquidación de divisas agroindustriales cayó 10% mensual.
Con estos datos, y pese a tratarse de un mes con menos días de actividad, el nivel acumulado de la industria continúa estancado, en valores similares a los del cuarto trimestre de 2024 y alrededor de un 10% por debajo de los registros de 2022 y 2023. Al interior del sector persiste una marcada heterogeneidad, con solo la refinación de petróleo y la producción de motos logrando recuperar niveles previos.
La situación es particularmente compleja para las PyMEs industriales. Según la Fundación Observatorio PyME, durante el tercer trimestre de 2025 la actividad siguió en contracción, con una caída acumulada de la producción del 4,1% y del empleo del 4,6%. Los indicadores de producción y confianza permanecen en zona contractiva, mientras que el 81% de las empresas reportó fuerte presión de costos y más de la mitad dificultades en la cadena de pagos.
En este contexto, los datos oficiales de octubre del INDEC ya habían anticipado el escenario: la producción industrial cayó 2,9% interanual y marcó el noveno mes consecutivo de retroceso en la serie tendencia-ciclo. Aunque el acumulado del año muestra un crecimiento del 3,1%, este se explica principalmente por el bajo nivel de comparación, ya que frente a 2023 la industria aún se encuentra un 9% por debajo.