Un informe elaborado por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina advirtió que la situación económica está teniendo un fuerte impacto en la alimentación de los trabajadores del país. Según el estudio, seis de cada diez asalariados reconocen que se saltean comidas durante su jornada laboral por motivos económicos.
Los datos surgen de una encuesta realizada por la Universidad Católica Argentina a partir de una muestra de 1171 casos en el marco de la “Encuesta sobre la Alimentación de los Trabajadores Asalariados”, un relevamiento que analiza los hábitos alimentarios y las condiciones laborales y sociales en Argentina.
De acuerdo con el informe, el 46,7% de los trabajadores afirma que ocasionalmente deja de comer durante el día por falta de dinero, mientras que un 14,4% asegura hacerlo de manera regular.
La situación resulta aún más preocupante entre los jóvenes. Entre los trabajadores de 18 a 29 años, el estudio señala que siete de cada diez (70,7%) se saltean comidas con frecuencia durante su jornada laboral.
El análisis también advierte que la pérdida del poder adquisitivo no solo reduce la cantidad de alimentos consumidos, sino que también afecta la calidad de la dieta. En ese sentido, el 78,5% de los trabajadores encuestados reconoció que suele optar por comidas menos nutritivas, generalmente por ser más económicas.
Desde el Observatorio señalaron que estos resultados reflejan cómo las dificultades económicas impactan directamente en la vida cotidiana de los trabajadores y en sus hábitos alimentarios, generando un escenario de mayor vulnerabilidad nutricional.