Un episodio de extrema violencia armada conmociona por estas horas a toda la sociedad argentina. Un bebé de apenas un año y tres meses de vida fue cruelmente asesinado durante una balacera registrada en la zona sur de la ciudad de Rosario.
El desgarrador hecho ocurrió sobre la calle Melincué al 6100, en el frente de una vivienda familiar donde funciona una barbería. El padre de la pequeña víctima, un joven barbero de 21 años, brindó su testimonio y explicó que el fatal desenlace se produjo minutos después de una discusión barrial entre varias personas.
"Vinieron a matar"
Según el relato del padre, tras el primer enfrentamiento verbal, algunos de los involucrados se retiraron a bordo de un automóvil marca Corsa, rompiendo previamente el parabrisas de la camioneta de su padre. "Los vecinos decían que iban a volver", advirtió el peluquero, y lamentablemente así fue.
Apenas cinco minutos después, los agresores regresaron en el vehículo y en una motocicleta. "Ni bien llegaron empezaron a tirar", relató el joven, quien apenas tuvo tiempo de resguardarse detrás de una puerta.
En ese preciso y caótico instante, el abuelo del niño presenció la peor de las escenas. Según describió con profundo dolor, su hijo había quedado contra la pared con el bebé en brazos para intentar protegerlo. Fue entonces cuando una de las balas rozó al joven padre, ingresó "por la ventanita" e impactó de lleno en el corazón de la pequeña criatura.
La familia aseguró desconocer por completo a los tiradores y aclararon que no tenían conflictos previos con ellos, tratándose de una discusión entre terceros en la vereda del local.
La heroica intervención de un vecino
En medio de la confusión y el terror, el accionar de un vecino evitó que la tragedia fuera aún mayor. Un gendarme que se encontraba fuera de servicio escuchó las detonaciones y salió a la calle para asistir a las víctimas.
Luciano, el hijo del efectivo de seguridad, relató que su padre logró forcejear de manera directa con uno de los letales atacantes. Tras derribarlo, lo inmovilizó en el piso sin necesidad de efectuar un solo disparo y lo retuvo hasta la llegada del Comando Radioeléctrico, permitiendo la detención de uno de los delincuentes.