Un hecho de violencia extrema conmociona a la provincia de San Luis y genera repercusión también en Córdoba. Una nena de 10 años permanece internada en terapia intensiva en el Sanatorio Allende, luego de haber sido brutalmente atacada en su vivienda de Santa Rosa de Conlara por un hombre con antecedentes por femicidio que se encontraba en libertad condicional.
El ataque se produjo cuando la madre de la menor salió del domicilio para comprar comida. En ese breve lapso, el agresor ingresó a la vivienda, presuntamente con fines de robo, redujo a la niña y la apuñaló al menos cuatro veces, provocándole heridas graves en el cuello y otras zonas del cuerpo.
Pese a la violencia del episodio, la menor logró sobrevivir gracias a una reacción clave: fingió estar muerta para que el atacante desistiera. Una vez que el hombre se retiró, la niña realizó una videollamada a su madre y logró relatar lo ocurrido. En medio de la desesperación, la mujer le indicó cómo aplicarse maniobras básicas de primeros auxilios hasta regresar al hogar, una acción que resultó determinante para salvarle la vida.
Tras el ataque, se desplegó un operativo sanitario de urgencia. La niña fue asistida inicialmente en el hospital de Santa Rosa de Conlara, luego trasladada al Hospital Madre Catalina de Merlo y finalmente derivada a Córdoba en una ambulancia de alta complejidad, acompañada por la jefa de Pediatría de la provincia. Actualmente continúa internada en terapia intensiva, bajo estricta supervisión médica.
Nicolás, tío de la menor, aportó un dato alentador dentro del cuadro crítico: “Tuvo una mejoría. Sigue en terapia intensiva, con controles constantes, y al menos permanecerá así 48 horas más, pero ha mostrado una evolución favorable”.
En el plano judicial, el agresor fue detenido. Se trata de un hombre condenado en 2002 por el femicidio de su pareja, a quien aún le restaban dos años de condena, pero que había accedido al beneficio de la libertad condicional.
La madre de la niña y su entorno cercano reciben acompañamiento psicológico. “Están contenidos por profesionales, afrontando la situación día a día”, explicó el familiar.
El caso provocó una fuerte reacción social y política, con cuestionamientos directos al accionar judicial y a la jueza que concedió la libertad condicional, Nora Graciela Villegas, en un contexto donde vuelve a ponerse en debate el control sobre condenados por delitos de extrema gravedad.