En plena temporada de alto riesgo de incendios, los brigadistas de Parques Nacionales decidieron visibilizar su precaria situación laboral con un mensaje contundente dirigido al gobierno de Javier Milei. Desde la Patagonia, denuncian que sus salarios quedaron congelados y muy por debajo de la canasta básica.
El conflicto escaló tras la decisión del Ejecutivo de no reabrir las paritarias sectoriales (cerradas desde 2022) y excluirlos de las negociaciones de 2024. Hoy, un combatiente de incendios cobra entre $650.000 y $850.000 mensuales.
"Funcionarios sentados vs. arriesgar la vida"
El testimonio más crudo llegó de la mano de Hernán Mondino, brigadista y delegado de ATE en el Parque Nacional Los Alerces. El trabajador trazó un paralelismo que generó polémica:
"Si un funcionario puede tener un aumento del 90% estando sentado, nosotros, que arriesgamos la vida, queremos el reconocimiento".
Mondino detalló la extenuante rutina que enfrentan por un sueldo que apenas supera los 800 mil pesos: "Ese sueldo se complica porque la dedicación es todo el día. Empezamos a las 7 AM y, si el fuego está 'controlado', quedamos hasta las 20. Pero si hay descontrol, estás atento hasta la 1 de la mañana, sin que te paguen horas extra".
Además, advirtió sobre la desigualdad federal: "Eso cobramos nosotros por estar en zona Patagonia; los compañeros del resto del país tienen sueldos mucho menores".
Un reclamo estructural
El Sindicato ATE Parques Nacionales respalda el pedido y exige el tratamiento del proyecto de Ley de Emergencia del Fuego. Marcelo Rojas, otro de los delegados presentes en la protesta, explicó que la situación es insostenible: "Pedimos lo esencial: salario digno, pase a planta permanente y una jubilación acorde".
"Nos están obligando a entrar en un conflicto que no queremos. Nosotros queremos trabajar, nos gusta lo que hacemos, pero necesitamos respuestas urgentes", sentenciaron los trabajadores, advirtiendo que la capacidad operativa para combatir los incendios forestales está en riesgo por el vaciamiento del sector.