El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona atravesó este martes uno de sus momentos de mayor tensión cuando Fernando Burlando, representante de la querella, y Francisco Oneto, abogado defensor del neurocirujano Leopoldo Luque, protagonizaron un fuerte cruce de gritos e insultos en plena audiencia.
El episodio se produjo mientras declaraba Julio Soria, uno de los custodios que acompañó al exfutbolista durante su internación domiciliaria. En medio del interrogatorio, Burlando cuestionó la credibilidad del testigo y lo acusó de intentar evitar respuestas al recurrir en reiteradas oportunidades a frases como "no me acuerdo".
La situación se tensó cuando Oneto intervino y acusó al querellante de estar presionando al testigo. Según informó el periodista Sergio Farella (TN), el defensor sostuvo que Burlando estaba "apretando" a Soria, lo que derivó en una fuerte discusión entre ambos abogados.
En medio del intercambio, Oneto calificó a Burlando de "irrespetuoso" e incluso lo desafió a continuar la discusión fuera de la sala. Ante el clima de tensión, el fiscal intervino para intentar calmar los ánimos y evitar que el enfrentamiento escalara aún más.
Frente a la situación, el tribunal resolvió disponer un cuarto intermedio. Sin embargo, la pausa no alcanzó para desactivar el conflicto, ya que ambos abogados volvieron a enfrentarse verbalmente una vez fuera de la sala de audiencias, ante la presencia de otras personas que seguían la jornada.
Tras el receso, el debate continuó con la declaración de Soria, único testigo convocado para la audiencia de este martes. El custodio integra el equipo de seguridad que acompañó a Maradona desde 2015 y, el año pasado, había sido detenido por una acusación de falso testimonio, aunque posteriormente recuperó la libertad.