La industria siderúrgica argentina volvió a mostrar signos de debilidad durante febrero, con una marcada caída en los niveles de producción y un escenario que continúa sin señales claras de recuperación. Desde el sector advierten que la presión de las importaciones y la competencia internacional, especialmente de China, agravan la situación.
Según datos difundidos por la cámara del sector, la producción de acero crudo alcanzó las 272.200 toneladas, lo que representa una caída del 22,5% respecto de enero y un retroceso del 14% en comparación con el mismo mes de 2025.
El panorama es aún más complejo en el segmento de laminados (planos y no planos), que registró una producción de 148.500 toneladas, con una fuerte baja del 46,3% mensual y una caída del 8,3% interanual.
Desde la entidad señalaron que, si bien Argentina atraviesa un proceso de estabilización macroeconómica, clave para el crecimiento sostenido, la demanda interna sigue debilitada, lo que limita la reactivación de la actividad.
Además, remarcaron que el aumento de las importaciones, sumado a un esquema impositivo que desalienta la producción local, impacta de lleno en la industria. En ese contexto, volvieron a advertir sobre la “competencia desleal” proveniente de China, que presiona aún más sobre los precios y la rentabilidad del sector.
De esta manera, la siderurgia continúa operando por debajo de su capacidad histórica, en un escenario que condiciona las perspectivas de recuperación en el corto plazo y mantiene en alerta a toda la cadena productiva.