Una fuerte denuncia pública por presunta negligencia médica sacudió en las últimas horas al Gran Hospital del Sur, luego de que Natalia Semenchuk relatara la muerte de su esposo tras una internación que, según afirma, estuvo marcada por el abandono y la falta de atención adecuada.
De acuerdo con su testimonio, el hombre ingresó el 20 de diciembre al sistema de salud consciente, caminando y con un intenso dolor de cabeza. Tras ser diagnosticado con un aneurisma, fue derivado al Gran Hospital del Sur, donde permaneció primero en la Unidad de Terapia Intensiva y luego pasó a sala común.
La mujer denunció que durante la internación su esposo no recibía la medicación en horario, que no se realizaban controles frecuentes y que la atención quedaba mayormente a cargo de médicos residentes, sin supervisión constante de profesionales de mayor jerarquía.
El episodio más grave ocurrió el 3 de enero, cuando durante una recorrida médica y luego de que los familiares fueran retirados de la habitación por protocolo, el paciente habría caído de la cama, situación que derivó en un paro cardiorrespiratorio. Pese a los intentos de reanimación, el hombre falleció horas más tarde.
“¿Dónde estaba el médico del bloque? Juegan con la salud de la gente. Mi marido tenía 48 años, entró caminando y salió muerto”, expresó Semenchuk, visiblemente conmocionada. Además, relató el impacto emocional en sus hijos: “Mi hija iba a bailar el vals con su papá en abril y hoy no quiere saber nada”.
La mujer cerró su descargo con duras críticas a la institución: “Hospital lindo, pero una morgue. No hay médicos de verdad. Estamos en manos de residentes”.
Hasta el momento, no se informó oficialmente si la denuncia fue judicializada, ni hubo un pronunciamiento del hospital sobre las acusaciones.