Después de 12 días de intensa búsqueda, fue encontrado sin vida Diego Ezequiel Serón, el joven de 28 años que desapareció el pasado 7 de enero tras salir de su casa para asistir a una entrevista laboral en Comodoro Rivadavia, Chubut.
El cuerpo de Serón fue hallado en el sector conocido como Rincón del Diablo, una zona de difícil acceso al sur de la ciudad, cerca del Camino Centenario que bordea el cerro Chenque, utilizado por automovilistas para conectar la zona sur con el norte.
La investigación continúa intentando determinar las circunstancias de la muerte, y se esperan los resultados de las pericias para saber si se trató de un accidente.
Para la familia de Diego, la desaparición no fue un hecho casual. Su hermano, Alberto Vázquez, cuestionó la demora en la denuncia y criticó el accionar policial: “No te toman la denuncia hasta después de 48 horas porque por ahí hay gente que desaparece, sale a un evento y se pierde… En siete días nos brindaron un video de cinco segundos y no es suficiente para nosotros”, señaló.
Diego fue visto por última vez el 7 de enero, cuando salió de su casa en el barrio Las Flores con la intención de realizar un trabajo ocasional mientras aguardaba reincorporarse a la empresa en la que trabajaba. Lo llamativo es que se fue sin mochila ni billetera, llevando únicamente su celular.
Desde los 13 años, Diego se desempeñaba en la construcción y hasta fines de diciembre trabajaba en blanco en Andes, una empresa de premoldeados de hormigón. Tras el receso de fin de año, debía retomar sus tareas el 5 de enero, pero debido a un retraso en la obra, salió a buscar una changa para no quedarse sin hacer nada.
La comunidad y la familia esperan ahora que las pericias confirmen las causas de la muerte, mientras el caso genera conmoción y cuestionamientos sobre la rapidez y eficacia de la investigación policial.