La provincia atraviesa un verano con números bajos, reclamos del sector privado y crecientes cuestionamientos a la política turística provincial. Según relevamientos de cámaras empresarias, la ocupación hotelera en Salta durante la primera quincena de enero se ubicó entre el 35 y el 40 por ciento, cifra muy inferior a la esperada para temporada alta y lejos de los registros de otros destinos del país.
En la misma línea, Mariano García Cainzo, vicepresidente de la Cámara de Turismo de Salta, señaló que en la ciudad capital la ocupación apenas alcanzó el 35 por ciento y que el promedio provincial rondó el 40. “Son números muy bajos para enero”, sostuvo en declaraciones a Radio Salta.