El poder de compra del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) sufrió una caída del 35% desde el inicio de la gestión de Javier Milei, según un estudio realizado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA). El análisis destaca que la tendencia negativa se consolidó en octubre, cuando se registró la cuarta retracción consecutiva del SMVM tras un período de relativa estabilidad en junio.
Los especialistas señalan que esta disminución sostenida refleja la pérdida de capacidad de consumo de los trabajadores y las implicancias que tiene en el bienestar general de los hogares. La caída del poder adquisitivo impacta directamente en la capacidad de cubrir necesidades básicas, lo que genera preocupación entre economistas y sectores sociales.
El informe de la UBA subraya que, pese a los incrementos nominales del salario mínimo, la inflación y la dinámica de precios han superado dichos ajustes, erosionando el valor real del ingreso. Esta situación se da en un contexto de debates sobre políticas salariales y medidas económicas que puedan frenar la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.