El Gobierno nacional oficializó una actualización tecnológica del pasaporte argentino y del Documento Nacional de Identidad (DNI) electrónico, con el objetivo de fortalecer los controles migratorios, reducir el fraude documental y facilitar la identificación de los ciudadanos argentinos en el exterior.
Las medidas fueron dispuestas por el Registro Nacional de las Personas (Renaper) y publicadas este viernes en el Boletín Oficial. Ambas normativas comenzarán a regir a partir del 1 de febrero de 2026 y se enmarcan en la adecuación de los documentos nacionales a los estándares internacionales establecidos por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
En el caso del pasaporte, el nuevo diseño incorpora una libreta de 34 páginas y una hoja de datos en policarbonato, personalizada mediante grabado láser, una tecnología utilizada en los documentos de viaje más seguros a nivel mundial. Desde el organismo explicaron que esta modificación permitirá una verificación de identidad más rápida y confiable en aeropuertos y pasos fronterizos, además de mejorar la aceptación del pasaporte argentino en los controles migratorios internacionales.
La normativa aclara que los pasaportes emitidos con anterioridad seguirán siendo válidos hasta su fecha de vencimiento, por lo que no será necesario renovarlos de manera anticipada para viajar al exterior. Asimismo, se continuará utilizando el stock de insumos actuales hasta agotar los materiales disponibles.
Por otra parte, el Renaper también introdujo cambios en el DNI electrónico, una tarjeta de policarbonato con chip de lectura sin contacto, que podrá seguir utilizándose como documento de viaje en los países que mantienen acuerdos regionales, como los integrantes del Mercosur. La actualización apunta a mejorar la lectura biométrica y la interoperabilidad con los sistemas migratorios de otros países.
Según indicaron desde el organismo, ambas medidas buscan modernizar integralmente el sistema documental argentino, agilizar los controles de ingreso y egreso del país y reforzar la seguridad de los ciudadanos que viajan al exterior, sin afectar la vigencia de los documentos actualmente en circulación.