El desempleo en Argentina registró un fuerte incremento en el cierre de 2025 y alcanzó el 7,5% de la población económicamente activa, el nivel más alto desde la pandemia, según datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos.
De acuerdo con el informe oficial, la tasa de desocupación creció 0,9 puntos porcentuales en el último trimestre, lo que refleja un deterioro en el mercado laboral y un avance de la precarización.
Más desocupación y menos empleo
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) muestran que:
La cantidad de personas sin trabajo llegó a 1,64 millones
El empleo total cayó en 142.600 puestos
El número de personas que buscan trabajo aumentó en 69.300
En comparación interanual, el desempleo subió 1,1 puntos, con un incremento de 245.700 desocupados respecto al mismo período del año anterior.
Indicadores laborales
Tasa de actividad: 48,6%
Tasa de empleo: 45% (con una baja de 0,4 puntos trimestral y 0,7 interanual)
Estos números evidencian una estabilidad en la participación laboral, pero con menor capacidad de absorción de empleo.
Impacto en los jóvenes
El informe señala que el desempleo golpeó con mayor fuerza a los jóvenes:
Mujeres de 14 a 29 años: +3 puntos
Varones de la misma franja: +3,7 puntos
En este grupo, las mujeres representan el 23,1% de los desocupados, mientras que los varones alcanzan el 27,9%.
Sectores más afectados
Entre quienes perdieron su empleo, los rubros más golpeados fueron:
Construcción: 19,3%
Comercio: 16%
Servicio doméstico: 11,3%
Industria manufacturera: 9,7%
Además, casi un tercio de los desocupados lleva más de un año buscando trabajo, lo que evidencia dificultades estructurales para la reinserción laboral.
El informe confirma así un escenario complejo en el mercado de trabajo argentino, con menos empleo, más personas buscando trabajo y un impacto particularmente fuerte en los sectores más jóvenes.