Miles de personas se congregaron este sábado por la noche en la Plaza de Mayo para participar de una experiencia poco convencional: una “misa electrónica” encabezada por el sacerdote portugués Guilherme Peixoto, conocido internacionalmente como el “cura DJ”.
El evento, que combinó música, luces y mensajes espirituales, convocó a jóvenes, familias y grupos religiosos en un mismo espacio, generando una escena inusual donde la fe se expresó a través del ritmo y el baile.
Lejos de una misa tradicional, la propuesta se basó en un set de música electrónica —principalmente techno y progressive house— con una fuerte impronta espiritual. Durante la presentación, se escucharon fragmentos de discursos de Papa Francisco y de Juan Pablo II, además de cánticos religiosos como el Padre Nuestro y el Ave María, adaptados a bases electrónicas.
La puesta en escena incluyó pantallas gigantes con imágenes de arte sacro, frases religiosas y efectos visuales sincronizados con luces y láseres, creando una atmósfera inmersiva que fusionó lo litúrgico con lo contemporáneo.
El propio Peixoto define su propuesta como una forma de “evangelización 2.0”, que busca acercar el mensaje cristiano a las nuevas generaciones mediante lenguajes culturales actuales. “La música puede ser un puente entre Dios y quienes están bailando”, sostiene.
El evento se desarrolló en un clima de respeto y celebración, y dejó una postal singular en el corazón de Buenos Aires: una multitud diversa unida por la música, la fe y un mensaje de paz.