Un trágico y absurdo desenlace tiñó de sangre a la provincia de Neuquén, donde un hombre fue declarado culpable y quedó al borde de la prisión perpetua tras asesinar a su amigo por una simple broma mientras jugaban a las cartas.
El crimen ocurrió en la madrugada del 1 de junio del año pasado, en una casa del barrio 114 Viviendas. Según logró acreditar la Justicia durante el reciente debate oral, Juan Pedro Cides y Franco Daniel Ramírez se encontraban tomando alcohol y jugando al truco cuando, en medio de la partida, la víctima le hizo un chiste a su agresor.
Completamente enfurecido por la burla, Cides sacó un arma blanca y apuñaló a Ramírez directamente a la altura del corazón, provocándole la muerte en el acto. La fiscal del caso, Laura Pizzipaulo, remarcó que se trató de un "ataque súbito y a traición", ya que el agresor se aprovechó del estado de vulnerabilidad en el que se encontraba la víctima por la ingesta de alcohol.
A un paso de la perpetua
Tras analizar la prueba científica y escuchar a los testigos presenciales, un jurado popular de 12 ciudadanos llegó a un veredicto unánime: Cides fue encontrado culpable del delito de homicidio agravado por alevosía. Esta dura calificación legal eleva la pena al máximo, dejándolo a la espera del inminente juicio de cesura donde recibirá la condena a prisión perpetua.
La tragedia dejó a una familia completamente destrozada y a una nena de 12 años sin su papá. "Era un gran padre. Nuestra familia va a convivir con esto para siempre, esa pequeña va a crecer con su papi solamente en fotos", lamentaron sus familiares al conocer el contundente fallo.