La provincia de Córdoba registró una marcada caída en la recaudación fiscal, en un contexto de retracción de la actividad económica que comienza a reflejarse en distintos indicadores. Según datos recientes, los ingresos provinciales se redujeron un 11% interanual en términos reales, lo que encendió señales de alerta sobre la evolución de la economía.
El retroceso se vio acompañado por una baja en los impuestos directamente vinculados al consumo. En ese segmento, tributos como el IVA, Ingresos Brutos y Sellos registraron una caída del 6% en términos reales, lo que refleja el menor nivel de actividad y de transacciones en la economía.
Además, los impuestos patrimoniales provinciales mostraron un descenso aún más pronunciado, con una caída del 15%, mientras que los fondos de origen nacional que recibe la provincia también se redujeron, con una baja del 8%.
A este escenario se suma una disminución en la compraventa de inmuebles, otro indicador que refleja la desaceleración económica y la menor dinámica en el mercado.
De esta manera, Córdoba se convierte en una de las primeras provincias grandes en evidenciar con claridad el impacto de la caída de la actividad sobre la recaudación pública, un fenómeno que podría replicarse en otras jurisdicciones del país si se mantiene la tendencia actual.