La mujer investigada por la muerte de sus dos hijos con discapacidad fue finalmente sobreseída, luego de que el tribunal interviniente concluyera que al momento de los hechos no tenía la capacidad de discernir ni dirigir sus acciones debido a un severo trastorno mental.
Los dos adolescentes, de 15 y 17 años, habían sido encontrados sin vida en la vivienda familiar en Alta Gracia, en un escenario que generó fuerte impacto público. Las primeras pericias habían derivado en que la madre fuera imputada por homicidio agravado por el vínculo, situación que ahora quedó completamente descartada.
Según la resolución judicial, las evaluaciones psiquiátricas determinaron que la mujer atravesaba un estado psicótico que la colocaba fuera de la esfera de comprensión de sus actos. El fallo también tuvo en cuenta el aislamiento prolongado, la exigencia permanente del cuidado de los jóvenes y la ausencia de acompañamiento externo, lo que agravó su deterioro emocional.
Los magistrados señalaron que su conducta resultó “incompatible con la imputabilidad penal”, y que no existían elementos que permitieran sostener que actuó con intención. Por este motivo, se resolvió su sobreseimiento definitivo.
La decisión reavivó el debate sobre la falta de contención para familias que conviven con situaciones de discapacidad severa y sobre la necesidad de políticas públicas que brinden apoyo constante para evitar que situaciones extremas desemboquen en tragedias.