El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se reunió este lunes en una sesión extraordinaria solicitada por Venezuela, luego de la incursión militar de Estados Unidos en Caracas que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. En ese marco, la Argentina expresó un fuerte respaldo a la acción estadounidense y fijó una postura contundente ante la comunidad internacional.
Durante su intervención, el embajador argentino ante la ONU, Francisco Tropepi, apoyó explícitamente la decisión del gobierno de Estados Unidos y destacó la “determinación” del presidente Donald Trump y su administración. En ese sentido, sostuvo que la operación culminó con la captura de “Nicolás Maduro, líder del denominado Cártel de los Soles”, organización que fue declarada terrorista por el Estado argentino.
El diplomático afirmó que el Gobierno nacional considera que estos hechos pueden representar “un avance decisivo contra el narcoterrorismo que afecta a la región” y, al mismo tiempo, abrir una nueva etapa para que el pueblo venezolano pueda “recuperar plenamente la democracia, el Estado de derecho y el respeto por los derechos humanos”.
Tropepi cuestionó con dureza a la administración chavista y aseguró que el régimen de Maduro constituyó “una amenaza directa no solo para los venezolanos, sino también para toda la región”, al estar vinculado —según expresó— con redes de narcotráfico y crimen organizado de alcance internacional.
Asimismo, remarcó que desde la asunción del presidente Javier Milei, la Argentina mantiene una postura “clara y consistente” frente a la situación en Venezuela, con denuncias sostenidas en distintos foros internacionales. En ese contexto, señaló que el nuevo escenario plantea un doble desafío para la comunidad internacional: acompañar una transición democrática real en Venezuela y contribuir al restablecimiento duradero de la paz y la seguridad regional.
En el cierre de su exposición, el embajador argentino reclamó la inmediata liberación del gendarme Nahuel Gallo, detenido en Venezuela desde diciembre de 2024, y exigió que se garanticen las condiciones para su pronto y seguro regreso al país.
La postura de la ONU ante la incursión estadounidense
Por su parte, la secretaria general adjunta de la ONU para Asuntos Políticos, Rosemary DiCarlo, habló en representación del secretario general António Guterres y expresó una profunda preocupación por la situación en Venezuela. Calificó el escenario como “grave” y advirtió que la incursión no se habría ajustado a las normas del derecho internacional.
DiCarlo recordó los años de crisis política, económica y humanitaria que atraviesa el país caribeño, pero llamó a evitar una “conflagración más amplia y destructiva”. En ese sentido, remarcó que el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales depende del compromiso de los Estados miembros con el respeto a la Carta de las Naciones Unidas.