Un caso positivo de rabia en un gato doméstico encendió la alerta sanitaria en el partido bonaerense de Pilar. El diagnóstico fue confirmado por las autoridades veterinarias, que ahora buscan determinar cómo el animal contrajo el virus para establecer el origen del contagio y reforzar las medidas preventivas.
Actualmente, especialistas realizan la tipificación de la variante viral, un estudio que permitirá conocer si la infección corresponde a una cepa asociada a murciélagos o a otra variante terrestre. Los resultados serán determinantes para reconstruir la cadena de transmisión y se esperan en los próximos días.
Investigan cómo se produjo el contagio
Aunque la rabia en animales domésticos es poco frecuente gracias a las campañas de vacunación, continúa siendo una enfermedad de alta peligrosidad tanto para los animales como para las personas.
Entre las principales hipótesis que analizan los especialistas figura el contacto del gato con un murciélago infectado, considerado uno de los principales reservorios del virus en distintas regiones del país. Incluso las mascotas que permanecen dentro de la vivienda pueden quedar expuestas si estos mamíferos ingresan por ventanas, balcones o patios.
Mantener el calendario de vacunación actualizado es la medida más eficaz para prevenir una enfermedad que, una vez que desarrolla síntomas, resulta prácticamente mortal.
Qué hacer ante una posible exposición al virus
La rabia se transmite principalmente a través de la saliva de un animal infectado mediante mordeduras o rasguños.
Ante una lesión de este tipo, los especialistas recomiendan:
Lavar inmediatamente la herida con abundante agua y jabón o detergente durante al menos 15 minutos. Enjuagar con agua corriente. Aplicar un antiséptico, como alcohol al 70 %, si está disponible. Acudir cuanto antes a un centro de salud para que un profesional evalúe la necesidad de iniciar el tratamiento preventivo y verifique el estado de la vacunación antitetánica.
Si es posible, también se aconseja aportar información sobre el animal involucrado para facilitar el seguimiento epidemiológico.
Una enfermedad poco frecuente, pero de extrema gravedad
Gracias a las campañas de inmunización, los casos de rabia en mascotas son poco habituales. Sin embargo, las autoridades sanitarias insisten en no bajar la guardia, ya que se trata de una zoonosis que puede transmitirse a las personas y cuya prevención depende, en gran medida, de la vacunación de perros y gatos y de la rápida atención ante cualquier situación de riesgo.