La Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Pergamino ratificó una sentencia por mala praxis médica y condenó a un profesional de la salud, junto a su aseguradora, a pagar una indemnización superior a los 15 millones de pesos a un paciente que sufrió graves secuelas neurológicas tras una práctica ambulatoria.
El caso se remonta a 2019, cuando un hombre acudió a una consulta médica por intensos dolores en la zona del nervio ciático. Durante la atención, el médico le realizó una infiltración en el consultorio. Según se acreditó en la causa, el procedimiento derivó en una parálisis parcial del pie y de la pierna derecha, con consecuencias permanentes que afectaron de manera significativa su calidad de vida.
Los jueces señalaron que no existió consentimiento informado válido, ya que el profesional no pudo demostrar que el paciente hubiera sido debidamente advertido sobre los riesgos de la práctica ni que hubiera aceptado el procedimiento de manera consciente. Esa omisión, remarcaron, vulneró el derecho del paciente a decidir sobre su propio cuerpo.
El tribunal también dio por probado el nexo causal directo entre la infiltración y la lesión neurológica severa, lo que consolidó la responsabilidad del médico. En ese marco, confirmó el monto fijado por incapacidad y gastos y resolvió elevar a cinco millones de pesos la indemnización por daño moral, al considerar el fuerte impacto físico y emocional sufrido por la víctima.
Además, la sentencia estableció que la aseguradora del profesional deberá responder dentro de los límites de la póliza contratada. El fallo vuelve a poner el acento en la importancia del consentimiento informado como pilar de la práctica médica y como garantía fundamental para la protección de los derechos de los pacientes.