La historia de Juan Carlos Bravo, un hombre de 72 años que se moviliza en silla de ruedas, comenzó a despertar la atención y la solidaridad de vecinos luego de que se conociera su rutina diaria barriendo las calles del barrio ULM.
Según relataron quienes lo observan con frecuencia en la zona, Bravo suele recorrer distintos sectores de la calle Coronel Bogado, donde se lo ve limpiando veredas y juntando residuos, una actividad que realiza pese a las limitaciones físicas que enfrenta.
El hombre percibe una pensión mensual de aproximadamente $360.000, de los cuales una parte importante se destina al pago del alquiler, que ronda los $160.000. A esto se suman los gastos en medicamentos que necesita para tratar problemas de artrosis, lo que reduce aún más sus recursos para afrontar el día a día.
Quienes han tenido la oportunidad de conversar con él destacan su actitud positiva y la fortaleza con la que enfrenta su situación. A pesar de las dificultades, aseguran que mantiene siempre una sonrisa y continúa saliendo a las calles del barrio.
Tras difundirse su historia, vecinos y personas de la comunidad comenzaron a promover gestos solidarios para ayudarlo con alimentos, mercadería o cualquier tipo de colaboración que pueda aliviar su situación cotidiana.