El Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N° 1 de La Plata declaró culpable al joven de 18 años acusado por el crimen de Kim Gómez, la niña de 7 años que murió en febrero de 2025 tras ser arrastrada varias cuadras durante un violento intento de robo en el barrio Altos de San Lorenzo.
Los jueces Marcelo Giorgis, Guillermo Mercenaro y Juan Carlos Estrada determinaron que el acusado, quien tenía 17 años al momento del hecho, es responsable del delito de homicidio en ocasión de robo.
La sentencia y los fundamentos del fallo se darán a conocer el próximo 16 de marzo.
Durante los alegatos finales, la fiscalía solicitó una pena de 23 años y 4 meses de prisión, mientras que la defensa pidió una condena de 7 años, al sostener que se trató de un homicidio culposo.
Antes de la audiencia, Marcos Gómez, padre de la víctima, expresó su dolor ante la prensa y sostuvo:
“Me da un poco de pena el chico, no deja de ser un muchacho, pero tuvo la posibilidad de bajar a mi nena y no lo hizo”.
El crimen que conmocionó a La Plata
El hecho ocurrió el 25 de febrero de 2025, cuando Kim viajaba junto a su madre en un Fiat Palio por la intersección de las calles 25 y 72, en la ciudad de La Plata.
En ese momento, dos delincuentes abordaron el vehículo con fines de robo. La mujer logró salir del auto, pero la niña quedó en el asiento del acompañante con el cinturón de seguridad colocado.
Los ladrones escaparon a gran velocidad y, en medio de la fuga, arrojaron a la menor del vehículo, aunque quedó enganchada y fue arrastrada durante unas 15 cuadras, lo que le provocó graves heridas que causaron su muerte casi inmediata.
La fuga terminó cuando el auto chocó contra un poste de luz y cayó en una zanja. Los agresores intentaron escapar a pie hacia un descampado, pero luego fueron detenidos por la Policía.
El otro implicado
En el hecho también participó un adolescente de 14 años, quien es inimputable por su edad. Actualmente permanece alojado en un instituto de máxima seguridad, donde deberá cumplir una medida de dos años de internación.
El caso generó una fuerte conmoción social y reavivó el debate sobre la edad de imputabilidad y la violencia en hechos de robo.