El ministro de Economía, Luis Caputo, brindó este viernes precisiones sobre el denominado Súper-RIGI, el nuevo esquema de promoción de inversiones que el Gobierno nacional enviará al Congreso con el objetivo de impulsar industrias estratégicas y ampliar la capacidad productiva del país.
Según explicó el funcionario, la iniciativa apunta a fomentar el desembarco de inversiones en sectores que actualmente tienen escasa o nula presencia en Argentina, como el refinamiento de cobre, producción de baterías de litio, fabricación de vehículos eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas, cadena de valor del uranio, fertilizantes y centros de datos.
Caputo sostuvo que este nuevo régimen está diseñado para posicionar al país como un destino competitivo frente a economías con mayor desarrollo industrial y ventajas fiscales consolidadas.
En ese sentido, destacó que el programa buscará promover empleo, exportaciones y crecimiento económico de mediano y largo plazo, incluso mediante una reducción inicial de la carga tributaria.
Entre los principales beneficios previstos, el Súper-RIGI contempla una baja en la alícuota del impuesto a las ganancias del 25% al 15%, además de un esquema más acelerado de amortización de inversiones.
También incluirá exención de aranceles para importaciones vinculadas a proyectos productivos, eliminación de derechos de exportación y restricciones para provincias y municipios adherentes en materia de impuestos locales y tasas.
El ministro señaló que las jurisdicciones que se sumen no podrán aplicar niveles elevados de ingresos brutos ni tasas municipales sobre ventas, buscando garantizar mayor previsibilidad para inversores.
Aunque aún resta definir el monto mínimo de inversión requerido para acceder al régimen, el Gobierno prevé ultimar esos detalles antes de enviar formalmente el proyecto al Congreso.
Caputo aseguró que el plan permitirá industrializar recursos naturales, ampliar nuevas cadenas de valor y ubicar a Argentina entre los destinos más atractivos para proyectos globales de inversión.